Con su entrada, su independencia, su terraza, su sol y su tranquilidad.
Esta casa esquinera en Volta de l’Ametller, Sant Feliu de Guíxols, tiene justo eso: la comodidad de una vivienda reformada recientemente y la ubicación de quien quiere ir andando a la playa de Sant Pol sin renunciar a vivir en un entorno residencial y calmado.
La distribución es sencilla y cómoda: planta baja más dos plantas.
En la planta baja encontramos un salón-comedor con cocina abierta, moderno, luminoso y muy fácil de vivir. Es el típico espacio donde la casa se usa de verdad: cocinar, comer, descansar, hablar, entrar y salir sin pasillos absurdos. En esta planta hay también un baño.
En la primera planta están los tres dormitorios y un segundo baño. Todo con tonos claros, buena luz y una estética fresca, mediterránea, cuidada.
La segunda planta es el premio: una terraza privada de unos 20 m² con orientación oeste y vistas abiertas al pueblo y a la montaña. Un lugar para tomar el sol por la tarde, cenar en verano o simplemente cerrar el día con calma.
La vivienda cuenta con calefacción por aerotermia y aire acondicionado con bomba de calor mediante splits. Está reformada de hace apenas uno o dos años y no tiene gastos de comunidad.
Según documentación, dispone de 98,17 m² útiles y cédula vigente hasta 2033.
No tiene parking privado, pero hay zona de aparcamiento en el entorno.
Ideal como vivienda habitual o segunda residencia.
Cerca del mar. Con independencia. Y sin complicaciones.